Para la consecución de los objetivos y fines expuestos, la Cofradía desarrollará las siguientes actividades:

Participar activa y cristianamente en aquellas procesiones de Semana Santa y/o en otras que se consideren cristianas y no atenten en modo alguno a la dignidad religiosa. Dichas procesiones; deberán celebrarse con la mayor dignidad posible, entendiendo que toda Imagen, debe ser llevada con el mayor respeto, silencio y dignidad que la misma requiere y alejarse de todo acto festivo que no sea litúrgico.

La Cofradía, al estar sujeta a los preceptos y órdenes que emanen de la Santa Madre Iglesia y, consecuentemente, de cualquiera de sus autoridades religiosas o eclesiásticas que le conciernan; acepta, (como no podía ser de otra forma), que las organizaciones de toda procesión y sus itinerarios, estén sujetos y en todo momento, a las indicaciones de la jerarquía eclesiástica competente, respetando siempre las costumbres legítimas si las hubiere.

La Cofradía, programará siempre y de común acuerdo con la autoridad eclesiástica competente, cuantos ritos anuales y puntuales vayan dirigidos a sus Cofrades y cada año, como mínimo, una Misa en sufragio de los Cofrades difuntos.

Cualquier otra actividad lícita, siempre dentro de la Fe, y que con la reverencia debida vaya encaminada a los fines estatutarios, al objeto de proclamar la Fe Católica y el culto al Cristo de la Buena Muerte.